Esa tarde hacía frío
El viento soplaba con intensidad
Pero a la vez con calma
Yo pasaba por un camino sombrío.
Tu sombra acechaba lentamente
yo notaba un escalofrío recorrer mi cuerpo
pero te acercaste y entre susurros pronunciaste
¿Qué haces aquí, pequeña?
Se paró el tiempo en ese instante.
El escalofrío dejó de resonar en la incertidumbre.
Me giré precipitadamente,
tu sombra se desvaneció sin saber yo siquiera tu nombre.
Lo único que recuerdo de ti es tu dulce sombra.
Alta, y robusta.
Con una amgia incontundente, a la vez rara.
Una sombra diferente, única, pero tan y tan hipócrita...